Este bowl de chía es una opción saludable, cremosa y deliciosa para comenzar el día con energía. Combina la suavidad del pudding de chía con la textura crujiente de las nueces y la avena sin gluten, el dulzor natural de las fresas y arándanos, y el toque cremoso de la mantequilla de maní. Es fácil de preparar y perfecto como desayuno o merienda nutritiva.
En un recipiente, mezcla las semillas de chía con la leche. Remueve bien para evitar grumos.
Deja reposar 5 minutos, vuelve a mezclar y refrigera durante al menos 3–4 horas (idealmente toda la noche) hasta que tenga textura espesa.
Coloca el pudding de chía en un bowl.
Añade encima las fresas en láminas, los arándanos, la avena sin gluten y las nueces troceadas.
Agrega una cucharada de mantequilla de maní por encima.
Si deseas, añade miel o una pizca de canela.
¡Y listo! 🫶 Un desayuno equilibrado, lleno de fibra, proteína y grasas saludables.